Google es el dominador absoluto, pero había vida antes de él: estos son los buscadores a los que derrotó y cómo consiguió hacerlo


El periodista y escritor estadounidense Richard L. Brandt asegura en ‘Las dos caras de Google’el ensayo que dedicó en 2009 a los fundadores de esta compañía, que solo alguien con la determinación de Larry Page y Serguéi Brin podía colocar a Google en la posición que tiene hoy en día. Y, además, en un tiempo récord. Muchos de nosotros utilizamos algunos de sus servicios cada día, lo que ha provocado que parezca que lleva toda la vida entre nosotros. Pero no es así. En realidad, apenas ha superado la adolescencia.

En su libro Brandt cuenta una anécdota interesante que puede ayudarnos a entender la resolución con la que Page y Brin defienden sus ideas. En enero de 1999 la sede de Google era un pequeño apartamento de Menlo Park, una localidad del norte de California situada a caballo entre San Francisco y San José, en el que solo trabajaban siete personas, incluidos los dos fundadores. Pero las aspiraciones de Brin y Page ya eran inusualmente atrevidas: querían que su empresa llegase a ser tan importante como lo era Yahoo! en ese momento.

Mucho antes de que Google tuviese la envergadura actual Larry Page y Serguéi Brin estaban convencidos de que su compañía sería tan importante como lo fue Yahoo! en su momento

Karsten Lemm, un reportero de la revista alemana Stern, llamó aquella mañana a la puerta de aquel apartamento con el propósito de entrevistar a dos emprendedores más de los muchos que entonces proliferaban como setas en el área de Silicon Valley. Al fin y al cabo, aquella pequeña empresa tan solo tenía un buscador para Internet, uno nuevo que difícilmente podría competir con gigantes como AltaVista o Yahoo!, que eran dos de los motores de búsqueda más exitosos a finales de la década de los 90.

Pero Lemm se equivocaba, y probablemente cualquiera de nosotros hubiese pensado lo mismo en su lugar. Estas palabras pronunciadas por Serguéi Brin aquella mañana después de explicar al reportero por qué creían que su buscador no llegaba tarde reflejan con claridad la convicción que ya entonces tenían los fundadores de Google: «Hay algo más importante todavía, y es ofrecer al mundo lo que hemos hecho. Esto es apasionante, por supuesto. Y creemos que tiene potencial para cambiar las cosas de verdad y para siempre».

Así era Internet antes de Google

Cuando el motor de búsqueda de Page y Brin vio la luz en 1997 más allá de los muros de la Universidad de Stanford los usuarios que frecuentábamos Internet teníamos decenas de buscadores a nuestra disposición. JumpStation, WebCrawlerLycosDaumExciteYahoo! o AltaVista son solo unos pocos, pero había muchos más. De hecho, en cierta medida Google inevitablemente bebió de muchos de estos motores, a pesar de que, como veremos más adelante, tenía características diferenciales que le permitieron desmarcarse de todos ellos y superarlos.

Lineadetiempo

Los motores de búsqueda son una consecuencia directa e ineludible de la concepción de la World Wide Web tal y como Tim Berners-Lee la implementó en 1989. Internet existía antes de Berners-Lee, pero fue este investigador durante la época en la que trabajó en el CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear) el que se dio cuenta de que los enlaces entre los documentos podían resultar útiles para distribuir y compartir la informaciónde una manera mucho más eficiente.

Él y sus colaboradores no solo implementaron el lenguaje HTML, que utiliza etiquetas para crear enlaces entre los documentos, sino también el protocolo HTTP, que facilita el acceso a los documentos, y las direcciones URL, que permiten ubicar cada uno de esos documentos en Internet. Había nacido la Red tal y como la conocemos hoy en día, pero aún había un problema importante que era necesario resolver: necesitábamos una herramienta que nos ayudase a localizar la información que estábamos buscando en ese océano creciente de documentos vinculados mediante enlaces de hipertexto.

La primera respuesta a esa necesidad realmente bien documentada fue Archie, que vio la luz a finales de 1990. La mayor parte de las fuentes recoge que este fue el primer motor de búsqueda que nos permitía bucear en una parte de la World Wide Web con el objetivo de localizar un documento determinado. Aun así, hasta 1993 el contenido de la Web se indexaba a mano y era supervisado por el propio Tim Berners-Lee, que alojó una lista con el repositorio de servidores web que tenían localizados en uno de los servidores del CERN.

Poco después de Archie (que se construye a partir del vocablo en inglés ‘archive’ eliminando la ‘v’) llegaron Veronica y Jughead, en 1991. Veronica, un acrónimo que procede de la designación anglosajona ‘Very Easy Rodent-Oriented Net-wide Index to Computerized Archives’, era un motor de búsqueda diseñado para localizar los nombres de los ficheros y los títulos de los documentos registrados en Gopher, un protocolo TCP/IP utilizado para distribuir y recuperar documentos de Internet que pretendía alzarse como una alternativa a la World Wide Web propuesta por Berners-Lee.

Jughead, otro acrónimo que en esta ocasión procede de ‘Jonzy’s Universal Gopher Hierarchy Excavation And Display’, también trabajaba sobre Gopher, pero había sido ideado para recuperar información que permitiese elaborar menús a partir de servidores específicos de este protocolo. El problema es que hasta 1993 no había ningún motor de búsqueda capaz de indexar contenidos de forma automática. Archie trabajaba sobre catálogos de documentos indexados a mano, y Veronica y Jughead hacían algo similar, pero sobre Gopher. Afortunadamente, durante la segunda mitad de ese año el panorama cambió radicalmente.


Por: Juan Carlos Lopez

Fuente: www.xataka.com/servicios/google-dominador-absoluto-habia-vida-antes-estos-buscadores-a-que-derroto-como-consiguio-hacerlo